La corporación quedó incapacitada para el uso de sus armas, al no contar con la certificación de control de confianza, requisito legal obligatorio.

Totutla. Elementos de la secretaría de la defensa nacional SEDENA, en conjunto con la secretaría de seguridad pública del estado, procedieron al retiro del armamento asignado a la policía municipal. La acción se derivó de la falta de certificación en los exámenes de control y confianza por parte de los uniformados.

La intervención se llevó a cabo durante una revisión de rutina, donde se constató que los agentes no poseían los permisos vigentes para la portación legal de sus armas. Estos documentos son indispensables y se obtienen tras completar procesos de capacitación y evaluación avalados por las instancias correspondientes.

De acuerdo con la Ley Orgánica del Municipio Libre, la responsabilidad de gestionar y promover dicha capacitación recae en el síndico municipal, quien funge como encargado de la comisión de seguridad, sin embargo, según fuentes oficiales, no se realizaron las gestiones necesarias para dar cumplimiento a este requisito.

La medida deja a la policía sin su herramienta operativa principal en un periodo crítico del año, cercano a la temporada de alto movimiento. Esto genera incertidumbre sobre la capacidad de la corporación para responder a los retos de seguridad pública en el municipio.

Hasta el momento, no se ha informado sobre un plan inmediato para regularizar la situación de los agentes o para la devolución del armamento. La población espera soluciones concretas de las autoridades municipales para restablecer la operatividad plena de su fuerza policial.