Fue secuestrado días antes y pese a que su familia pago lo que pedían, lo asesinaron.

Oteapan. La mañana del miércoles el cuerpo sin vida de Lázaro Francisco Luría, quien fungió como presidente municipal de Chinameca entre 2012 y 2013, fue localizado sin vida a un costado de la carretera que conecta los municipios de Oteapan y Zaragoza. El exedil presentaba signos de violencia extrema, incluida una herida cortante en el cuello.

El descubrimiento lo realizaron conductores que transitaban por la zona alrededor de las 7:00 horas, quienes alertaron de inmediato a las corporaciones policiales. Al arribar al punto, elementos de la policía municipal confirmaron el reporte: se trataba de un hombre mayor de 60 años, vestido con pantalón de mezclilla, playera blanca y huaraches, yacía sin vida entre los surcos de un maizal.

Las primeras investigaciones apuntan a un secuestro con un desenlace fatal. De acuerdo con versiones de fuentes cercanas a la familia, Luría fue privado de su libertad el pasado fin de semana en su municipio natal. Sus captores establecieron contacto para exigir una fuerte suma económica a cambio de su liberación, la cual habría sido pagada por sus allegados.

No obstante, los plagiarios no honraron el acuerdo. Tras recibir el rescate, en lugar de liberar a la víctima, decidieron ejecutarla y abandonar su cuerpo en un paraje solitario. El cadáver fue trasladado al servicio médico forense, donde fue formalmente identificado por sus deudos horas más tarde.

Luría asumió la alcaldía de Chinameca en 2012 tras la destitución del presidente municipal propietario, Martín Padua Zúñiga, quien fue detenido por sus presuntos vínculos con el grupo delictivo de “Los Zetas”. Tras concluir su encargo, el exalcalde se había mantenido alejado de la vida pública, hasta que su nombre resurgió de la manera más trágica. Las autoridades de la fiscalía general del estado FGE mantienen abierta una carpeta de investigación, para esclarecer los hechos y dar con los responsables.