¿Sabías qué? El primer detective “real” inspiró a Sherlock Holmes. Antes de que Arthur Conan Doyle escribiera las aventuras del famoso detective, existió un hombre llamado Eugène François Vidocq, un ladrón que se reformó y fundó la primera agencia de detectives en París en 1833. Sus métodos de disfraz y análisis de pistas fueron tan avanzados que la policía moderna adoptó varios.