¿Sabías qué? Freddie Mercury podía “romper” las reglas del canto. Investigadores analizaron su voz y descubrieron que usaba vibraciones cercanas a las de un cantante de ópera, pero con una frecuencia mucho más rápida. Esto le daba esa potencia única para cambiar de tono sin perder control, algo casi imposible de imitar.