Ciudadanos armados de Oteapan; ingresan a Cosoleacaque en persecución de un delincuente.

Tras la detención de los civiles armados, se generaron protestas con bloqueos y la retención de policías.

Cosoleacaque. Durante la noche del sábado, Un contingente de civiles armados, identificados como integrantes de un grupo de autodefensa originario de Oteapan, ingresó de manera hostil a la cabecera municipal. Su objetivo, según versiones de los propios involucrados, era localizar a un individuo al que acusaban de haber cometido un robo de una motocicleta mediante un violento atraco en su municipio minutos antes.

Los miembros de este grupo fueron interceptados y detenidos por la policía municipal de Cosoleacaque bajo el cargo de portación ilegal de armas de fuego. Tras su aprehensión, los detenidos fueron trasladados a las instalaciones del C4 y posteriormente puestos a disposición de la fiscalía general del estado en Coatzacoalcos, con el apoyo operativo de la policía estatal y la guardia nacional para su custodia.

La noticia del arresto provocó una movilización inmediata. Decenas de integrantes de las autodefensas se congregaron frente al mando policial de Cosoleacaque, para exigir la liberación de sus compañeros, entre los que se encontraba Christopher, a quien señalan como uno de sus líderes. Como medida de presión, los manifestantes bloquearon el flujo vehicular en la carretera transístmica y profirieron amenazas de incendiar unidades patrullas y una estación de combustible ubicada en los límites intermunicipales.

La protesta escaló cuando los manifestantes retuvieron de manera forzada a dos agentes de la policía municipal junto con su patrulla y dirigieron agresiones verbales contra los uniformados y un conductor de taxi que intentaba transitar por la zona. Ante el riesgo de un enfrentamiento mayor, efectivos de la secretaría de la defensa nacional SEDENA, se hicieron presentes en el lugar, logrando la liberación de los oficiales y la normalización de la circulación en la vía. Los agentes y su vehículo fueron liberados posteriormente en la desviación que conduce a Oteapan.

Este incidente reactiva la memoria de los conflictos en la zona. Un antecedente significativo se registró el 8 de marzo de 2022, cuando habitantes de Oteapan bloquearon la misma carretera federal y se enfrentaron con cuerpos de fuerza civil y policía estatal para exigir la liberación de detenidos en un operativo. Aquel episodio, que concluyó con el desalojo de las vías por parte de antimotines y dejó varios heridos, es considerado un punto de inflexión en el deterioro de la relación entre la comunidad y las instituciones de seguridad.