¿Sabías que? Hubo un general que disparó un cañón… sin saber usarlo. Era un rural al que le regalaron un cañón antiguo. En la primera batalla lo apuntó mal y voló el techo de una iglesia donde estaban sus propios compañeros descansando. No hubo heridos, pero el susto fue tan fuerte que lo apodaron “El General Truene-Solo”.